“El lenguaje que nos define”

El otro día leí una nota publicada por el ex líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima (Sutuc), Leonardo Gutiérrez Chavez, en su cuenta personal de facebook. Era una de las muchas notas que publica denostando a la universidad de Colima, a las autoridades universitarias y a la comunidad universitaria en general.

En esta ocasión su blanco de ataque fue el actual líder sindical Luis Enrique Zamorano. En realidad no tiene importancia el objetivo (como lo he dicho, sus blancos de ataque son todos aquellos que no congenian con sus intereses) cuanto el tipo de lenguaje utilizado para referirse a él y en general a todo lo que tiene que ver con nuestra alma mater, la cual, según él, está mal en todo. Para quien no lo haya leído, en su breve mensaje (que es ofensivo como todos sus mensajes) se refirió al líder sindical como un “nalgas  prontas” (así con esas palabras) y además hizo mofa de su apellido acentuando las últimas tres letras del mismo, las cuales forman la palabra ano, mismas que al escribir su apellido las colocó con mayúscula para resaltarlas: ZamorANO. Además de esto, le llamó inservible, no sin antes decir obviamente que no había punto de comparación entre su gestión y la del actual líder sindical.

Hago este señalamiento porque, en primer lugar, los que somos universitarios y académicos de verdad no podemos consentir que alguien que representó por un número considerable de años a los trabajadores de esta institución esté sistemáticamente ofendiendo a la universidad simplemente por revanchismo o porque ya de la universidad no puedo obtener más poder del que pretendía, pero además porque al denigrar a la universidad está denigrando no sólo a las autoridades sino a toda la comunidad de la que muchos formamos parte.

Lo peor de esto es que en lugar de que con esta actitud el ex líder sindical Leonardo Gutierrez consiga su objetivo de denigrar la tarea universitaria, lo que está haciendo es simplemente desvelarnos lo que realmente es él y el grupo con el que opera en contra de la universidad (Marisa Mesina, Caty Suárez, etc), porque si lo que decimos refleja lo que pensamos, y lo que pensamos refleja lo que sentimos, y lo que sentimos refleja nuestros valores y nuestros valores muestran lo que realmente somos, entonces uno puede saber con claridad qué tipo de persona es lamentablemente el ex líder sindical Leonardo Gutiérrez Chávez.

Yo no puedo creer todavía que el también huelguista universitario no sólo haya sido líder sindical  del SUTUC (dejando a su paso una gran estela de opacidades dentro de su gestión) sino que además haya pretendido ser rector, por fortuna sin éxito. Sus manifestaciones en las redes sociales confirman que habría sido, como lo fue de líder sindical, la persona menos idónea para tan noble responsabilidad, pues lo que realmente refleja en la forma en que utiliza su lenguaje es mezquindad humana, y una persona así sería la menos indicada para dirigir los destinos de una institución educativa, y menos de la trascendencia de nuestra casa de estudios.

Como lo he dicho, Leonardo Gutiérrez Chávez se ha dedicado no sólo a denostar al rector José Eduardo Hernández Nava de manera sistemática, o a los líderes universitarios de todo tipo (como al propio Luis Enrique Zamorano), sino a toda la universidad diciendo que es una universidad básicamente desacreditada y sin valor alguno, ofendiendo con ello a miles de universitarios que con su trabajo honesto, gran esfuerzo y entrega y sin politiquerías la dignifican todos los días.

Es inaceptable, pues, que el ex líder sindical no obtenga una réplica a sus ofensas, por eso he querido evidenciar aquí que no todos estamos contentos con que un día sí y otro también nos insulte con sus virulentos escritos y evidenciar la forma tan abyecta con la que se expresa de aquellos a quienes desprecia sólo por el hecho de que no lo siguen en su delirante carrera por el poder. 

PARACAÍDAS – Rogelio Guedea