Nuevos alcaldes y Congreso nuevo: lo que viene

PARACAÍDAS
– Rogelio Guedea ///

Hace un par de semanas inició funciones la nueva legislatura local, con mayoría morenista, y hace un par de días arrancaron también los nuevos presidentes municipales sus respectivas alcaldías. El nuevo panorama político que nos dejó la pasada elección dio un giro inesperado y ahora las fuerzas que antaño eran las que llevaban las voz cantante (PRI y PAN) dieron paso a las que permanecían en los márgenes, como Morena (en primer lugar) y Movimiento Ciudadano. El PRI y el PAN se quedaron con dos alcaldías menores cada uno, mientras que Movimiento Ciudadano y Morena tomaron las riendas de los municipios más importantes en términos de desarrollo económico, urbano y poblacional: Morena tiene a Manzanillo (Griselda Martínez) y Tecomán (Elías Lozano) y Movimiento Ciudadano a Colima (Locho Morán) y a Villa de Álvarez (Felipe Cruz Calvario). Las expectativas más altas las levantó Morena y esto obligará a que los alcaldes de Tecomán y Manzanillo hagan una labor ejemplar, sin embargo Griselda Martínez empezó su gestión dando traspiés, ya vimos que el cabildo le puso una cruz negra a Eduardo Camarena (quien fuera un tesorero cuestionado en la gestión de Héctor Insúa) y le impidió que tomará posesión del cargo. Se ha acusado también a Griselda Martínez de prepotencia, lo cual tampoco indica nada bueno para un proyecto político (el de Morena) que ha cristalizado precisamente por no representar los males a los que nos tenían subyugados los partidos viejos. En los municipios de Colima y Villa de Álvarez se han puesto de nuevo todas las expectativas, pues se trata de dos alcaldes que ya lo fueron. Locho Morán parece que volverá a hacer de las suyas con un liderazgo enérgico en mantener la capital limpia, con servicios eficientes y, sobre todo, con un buen manejo de las finanzas públicas y una personalidad conciliadora (en especial con el sindicato), porque esto sin duda lo catapultará eventualmente para ser de nueva cuenta el candidato a la gubernatura en 2021, esta vez con grandes posibilidades de ganar. En este mismo sentido tendría que moverse Felipe Cruz, en una Villa que la verdad dejó por los suelos la gestión recién terminada. Con respecto al Congreso local, hay una sola cosa que decir: la mayoría Morenista se ha subido a un ladrillo y parece ser que ya se ha mareado. Es tanto el vértigo y la ambición de varios legisladores morenistas que han olvidado todos los principios que rigen el lopezobradorismo, en especial uno de ellos: la austeridad. Es hora que los legisladores morenistas no han dicho ni pío ya sobre este tema crucial para legitimarse como una clase política distinta a la que tanto criticaron. Mucho viva Morena y mucho viva López Obrador y mucha cuarta transformación pero hasta ahora no hemos visto nada que sea distinto a lo que ya hemos visto, así es que los legisladores deben actuar de inmediato porque, como se sabe, hechos son amores y no buenas razones. Será la actuación de cada uno de los alcaldes y de cada uno de los legisladores lo que determinará (más allá de partidos, pues el sistema de partidos está dinamitado) quién será el próximo gobernador o gobernadora de Colima. Mal harían los actuales en creer que el PRI y el PAN están muertos, sin saber que será de las propias entrañas de las mayorías actuales (léase de sus yerros) de donde pueden resurgir, nuevamente, blanquiazules y rojiblancos, para bien o para mal.