Prohiben uso de popotes y bolsas de plástico en Colima

El Congreso del Estado aprobó reformas y adiciones a la Ley de Residuos Sólidos del Estado de Colima, para prohibir los popotes de plástico en los establecimientos mercantiles y hacer efectiva la prohibición del uso de bolsas de ese material en los comercios.

Al presentar el dictamen a favor de las reformas, Nabor Ochoa López, presidente de la Comisión de Protección y Mejoramiento Ambiental, explicó que la Ley ahora obliga a la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado, a verificar el cumplimiento de la norma e imponer medidas de seguridad y sanciones en caso de incumplimiento.

La Ley de Residuos Sólidos también obliga a la Seidur a que promueva la investigación y el desarrollo de tecnologías que permitan prevenir, controlar y abatir la contaminación por el uso de popotes y bolsas de plástico, así como de polietileno expandido.

Otra obligación que la norma impone a la Seidur, es la de fomentar el reciclaje y el reúso, además de promover la participación de todos los sectores de la sociedad mediante la difusión de información y promoción de actividades de cultura, educación y capacitación ambientales sobre el manejo integral de residuos sólidos.

Las reformas, que tuvieron como iniciador al Diputado Santiago Chávez Chávez, contemplan la utilización de bolsas de plástico en los casos que éstas hayan sido producidas incorporando un porcentaje mínimo de 30 por ciento de material reciclado y que su fabricación sea con materiales de ágil degradación, acorde a la Norma Mexicana “Industria del plástico-plásticos biobasados-métodos de prueba” con clave NMX-E-267-CNCP-2016.

Chávez Chávez expuso que las bolsas de plástico y los popotes tardan hasta 500 años en degradarse o desintegrarse en trozos más pequeños, resultando millones de fragmentos plásticos de menos de 5 milímetros que generan daños ambientales muy preocupantes.

Finalmente, el legislador por el municipio de Tecomán destacó que la gran mayoría de las bolsas de plástico y popotes acaban siendo desechadas sin control, contaminando tanto las ciudades como los ecosistemas naturales.